En la industria de la construcción existe una inmensa cantidad de técnicas y procedimientos que son necesario cubrir con gran detalle, cuidado y esmero, por lo cual, es importante que todos aquellos involucrados como ingenieros, contratistas, supervisores de obra y por supuesto, los inversionistas, sepan que trabajar con los mejores proveedores y distribuidores de materiales debe ser el garante para que su proyecto se realice bajo los mejores estándares de calidad.

Entre los procedimientos que más requieren atención se encuentra el sistema “Pressfitting”, bien conocido por los especialistas en el sector, pues es la base fundamental para que los trabajos a base de tuberías resulten en una calidad inmejorable. Por lo tanto, emplear accesorios inox en este método, es una garantía que sin duda derivará en grandiosos resultados.

Pero ¿Que es el Pressfitting? Cuando se trabaja con tuberías pueden variar los métodos para que estas se unan como: soldadura, adhesivos o anclajes, pues bien el método que abordaremos es otra de las maneras para que dos tuberías puedan permanecer unidas, pero esta vez, será a través de un conector de mayor tamaño donde el segundo de menor proporción pueda adaptarse mediante presión, logrando un ajuste perfecto y evitar derrames o escapes de líquido.

En este sentido, se hace necesario contar con una manufactura a base de elementos de altísima calidad y nada mejor para ello que el acero inoxidable, el cual por sus reconocidos atributos, permitirá una larga duración en la conexión entre los dos tubos bajo el sistema de prensar o “Pressfitting”, garantizando una gran durabilidad  que dudosamente cualquier otro material empleado pueda comparársele.

Sabemos las bondades  del acero inoxidable y si juntamos ello, con una técnica  rápida, sencilla y totalmente eficiente, todo ello bajo la sombra de una empresa que posea los mejores profesionales y expertos, no queda más que confiar en que su proyecto tendrá un éxito seguro.

Aunque parcela y finca pudieran sonar en oídos legos cual sinónimos, la verdad es que según el marco jurídico se trata de términos diferentes. Y en ocasiones conviene saber qué es lo que distingue a cada uno; especialmente, si existe un contrato de compra-venta.

Una parcela es una sección definida de suelo que proviene de otra de mayor superficie. Queda delimitada geométricamente por el perímetro establecido en el documento de derecho legal de la posesión. Así, pudiéramos estarnos refiriendo a un terreno, construido o no, e independiente de las normativas locales que le afecten.

Generalmente, se entiende que es una propiedad rural y se clasifica de acuerdo con:

  • La forma: en regular o irregular, dependiendo de si los bordes se pueden trazar con una regla o no.
  • El tamaño: de pertenecer a un solo propietario y tratarse de una gran extensión se le llama latifundio. Los minifundios serían zonas agrícolas pequeñas dedicadas principalmente a la manutención.
  • Los límites: abiertos cuando ninguna barrera física las delimita sino el tipo de siembra o alguna particularidad geográfica. Las cerradas poseen vallas, cercas o muros que establecen la frontera.

Un inmueble, edificado o no que posea límites y un dueño se denomina finca. A su vez, esta se catalogaría como rústica, industrial o urbana. La primera se destina a la producción agraria, o ganadera. En las segundas se construyen fábricas o industrias. Mientras que en las terceras podemos erigir una vivienda por lo que resultan ser las más caras.

De este modo, al hablar de fincas en venta en Sajonia de Rionegro podríamos referirnos a cualquiera de las anteriores. Ya sean espacios funcionales o con fines recreativos y de relax. Estas últimas son las propiedades estivales, en el campo, pertenecientes a personas que viven permanentemente en la ciudad y las utilizan en momentos específicos para el disfrute y descanso de la familia.