
Las semanas cotizadas en el IMSS son uno de los factores más importantes al momento de tramitar una pensión. Cada periodo trabajado de manera formal queda registrado y forma parte del historial que el Instituto utiliza para determinar si una persona tiene derecho a jubilarse y bajo qué condiciones.
En el caso de quienes comenzaron a cotizar antes del 1° de julio de 1997, estas semanas adquieren todavía más relevancia, ya que la Ley del Seguro Social establece un mínimo indispensable para acceder a una pensión. Revisar con tiempo las semanas cotizadas en el IMSS permite saber si ya se cumple con ese requisito o si es necesario reforzar el historial.
¿Por qué son tan importantes las semanas cotizadas?
Al tramitar la pensión, el IMSS considera principalmente tres elementos: edad, salario promedio y número de semanas cotizadas. Mientras más semanas cotizadas en el IMSS tengas registradas, mayores serán las posibilidades de obtener una pensión estable y con mejores condiciones económicas.
Además, acumular más semanas puede otorgar beneficios adicionales que impactan directamente en el monto mensual que recibirás al jubilarte.
¿Qué sucede cuando faltan semanas?
No siempre se cuenta con las semanas necesarias al acercarse la edad de retiro. En estos casos, la modalidad 40 se convierte en una herramienta clave. Este esquema permite seguir cotizando de forma voluntaria, aun cuando ya no se tenga un patrón, con el objetivo de sumar semanas y mejorar el salario promedio.
Gracias a la modalidad 40, muchas personas logran completar las semanas requeridas y fortalecer su historial antes de tramitar pensión ante el IMSS.
Consultar periódicamente las semanas cotizadas en el IMSS ayuda a detectar inconsistencias, periodos faltantes o áreas de oportunidad para mejorar la pensión. También permite tomar decisiones informadas sobre si conviene incorporarse a la modalidad 40 y durante cuánto tiempo hacerlo.
Para quienes buscan claridad y acompañamiento en este proceso, Corporativo Plenia ofrece asesoría especializada para revisar el historial laboral, evaluar escenarios y definir la mejor estrategia, aprovechando al máximo los beneficios de la modalidad 40.